Cómo trabajar con la buena voluntad del niño
¿Cómo se puede entonces, sin usar la fuerza, conseguir que el niño haga cosas?
Si se toma a un individuo y se le hace que toque un instrumento musical (tal como hacen los padres y las escuelas), su capacidad para tocar ese instrumento no mejorará.
Tendríamos primero que consultar con él cuáles son sus ambiciones. Tarde o temprano tendráía que Estar, por lo menos, de acuerdo con el hecho de que tocar un instrumento es una cosa buena.
Tomemos, como ejemplo, a un "niño malo’’. No hay forma de que asista a la escuela y hay que enviarlo a una escuela militar. Van a forzarlo para cambiarlo. De vez en cuando se envía a este "niño malo’’ a una escuela que piensa que simplemente la mejor manera de manejar estos casos es encontrará algo en lo que él esté interesado y dejar que lo haga. Una escuela como esta existió una vez en California y produjo genios de forma habitual. Prácticamente la lista de científicos de la Segunda Guerra Mundial desfiló
por esa escuela en particular. Suponen que debió haber sido el ejemplo del profesor, su entereza al no fumar puros o algo por el estilo.
Lo que en realidad ocurrió fue esto: tomaron a un muchacho con el que nadie había conseguido ningún resultado y le dijeron: "¿No hay nada que te guste hacer? El chico dijo: "No’’, y ellos entonces contestaron: "Bueno, pues entonces tontea por el laboratorio o por los jardines o por donde sea y algún día te decidirás’’. Finalmente el muchacho reflexionó sobre todo esto y decidió que quería ser químico. Nadie le dijo nunca que tenía que asistir a clase, ni que tenía que abrir tal o cual libro, y tampoco nadie se quejó demasiado cuando algo explotó en el laboratorio y al poco tiempo se supo que el muchacho era un químico excelente. Nadie obstaculizó su deseo de ser químico. Existía entonces, y a partir de ese momento él mismo no obstaculizó su buena voluntad por ser químico. Educacionalmente, este es un punto muy interesante.
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