Cómo vivir con los niños...
La razón por la cual la gente empezó a confundir a los niños con los perros y comenzó a disciplinarlos por medio de la fuerza se encuentra en el campo de la psicología. El psicólogo trabajaba sobre "principios’’ como estos:
"El hombre es malo’’.
"Se debe amaestrar al hombre para que sea un animal social’’.
"El hombre debe adaptarse a su entorno’’.
Como estos postulados no son ciertos, la psicología no funciona. Y si usted alguna vez ha visto un desastre de niño, ese es el hijo de un psicólogo profesional. Si prestamos atención al mundo que nos rodea en lugar de a los textos que alguien ideó después de haber leído los textos de alguien más, veremos la falacia de estos postulados.
La realidad es bastante contraria a estas creencias.
La verdad se encuentra en esta dirección:
El hombre es básicamente bueno.
Sólo mediante una severa aberración se puede hacer malo al hombre. El amaestramiento severo lo fuerza a la no-sociabilidad.
El hombre, si quiere permanecer cuerdo, debe retener su capacidad personal de adaptar su entorno a él mismo.
El grado de cordura y seguridad de un hombre es proporcional a su grado de autodeterminismo.
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